miércoles, 12 de octubre de 2011

Perros dominantes

El patrón de comportamiento en los perros es muy similar al de los lobos. Entre estos el jefe o líder de la manada, que como siempre pasa tiene privilegios con respecto a los demás en temas de comida, lugar de descanso, actividad sexual, siempre serán los primeros. También ser líder conlleva su deber de proteger al resto del grupo, que estará formado por individuos de menos rango.

Cuando el perro forma parte de una familia, va a seguir ese mismo comportamiento. El perro establecerá individualmente con cada uno de los miembros de la familia, una relación de dominancia o subordinación.


Este proceso comienza cuando el perro es un cachorro. Lógicamente el perro debería ser el miembro de la familia que ocupe el lugar más bajo en la escala. Pero el problema surge cuando nuestra mascota percibe a través de la interacción con las personas, que su posición respecto a uno o varios miembros de la familia es de dominancia. Si es así, cuando nuestra mascota vea cuestionado su liderazgo defenderá su posición, mostrándose más o menos agresivo.


Esta "agresividad" suele presentarse cuando el perro alcanza los 2 años, aproximadamente. Para eliminar esa "agresividad" habrá que realizar una terapia de modificación de conducta.


Premio y castigo


Son técnicas muy sencillas que nos servirán para educar a nuestro perro. Para ello es muy importante saber qué conductas hay que premiar y cuales castigar. Tanto el premio como el castigo han de ser inmediatos para que el perro pueda asociar una mala o buena conducta.


Si lo que queremos es premiarle, lo podemos hacer tanto con comida, como con palabras cariñosas o caricias aunque sin duda una galleta como premio es lo ideal. Siempre es bueno llevarlas con uno mismo para proceder en caso de necesidad.


Si lo que queremos es castigarle, debemos hacerlo con la suficiente intensidad para que ellos tengan claro que han hecho algo mal. Debemos evitar los castigos físicos dolorosos y exagerados.



Controlar la alimentación


Debemos de evitar darle comida cuando el perro nos lo pida. Se les deben dar 2 ó 3 veces al día. No se le debe dar comida cuando estemos comiendo. Importante recordar el lugar que ocupan. Por lo que nosotros somos los que comemos primero.


Jugar de forma adecuada


Los cachorros son incansables, y siempre están jugando. A través del juego el cachorro aprende muchísimas cosas, como a controlar la fuerza del mordisco. Utilizan el juego para saber qué posición ocupan en relación con cada uno de los miembros de la familia.

Se deben evitar los juegos competitivos en los que consiga la victoria al final, se creerá dominante. Si lo hace debemos darle una orden firme de no para que esto no suceda.

La obediencia es la mejor forma de fomentar el liderazgo del propietario y así podremos asegurar que tenemos el control sobre el perro. Debemos trabajar con el perro dándole órdenes sencillas como, AQUÍ, QUIETO, SIENTATE,…..Como es costoso conviene dedicarle al principio sesiones de 3 minutos cada una 3 veces al día. Tal y como decíamos antes, como se trata de aprendizaje, es premio y debemos darle una gallega para que él consiga identificar que ha hecho algo bueno.

A partir de ahí debéis emplear con él el sistema de nada es gratis: cada vez que quiera conseguir algo, deberá primero obedecer una orden sencilla: por ejemplo, cuando vosotros decidáis que le vais a dar la comida, primero le daréis la orden de "siéntate", y cuando lo haya cumplido, le pondréis el plato en el suelo.

Ejercicio físico


Necesario para reducir los estados de ansiedad en el perro ya que ayudan a aumentar los niveles de serotonia favoreciendo la atención y obediencia.

 Fuente: http://www.perros.com

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